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2022-05-14T07:00:00.0000000Z

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Grupo Nacion

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on las redes móviles de quinta generación (5G) se recibirán servicios de datos de alta velocidad y, principalmente, serán posibles soluciones para las personas y las empresas en diferentes áreas y aplicaciones. “El mayor impacto económico de 5G es en el sector productivo”, insistió Edwin Estrada, exviceministro de Telecomunicaciones. En una finca se conectan sensores para automatizar sistemas de riego, determinar zonas de aplicación de fertilizantes o ubicar el ganado, bajo un concepto de smart farm. En turismo, se tendrán conexiones inalámbricas de alta velocidad para las empresas, turistas y nómadas digitales. En una fábrica se automatizan las operaciones, aprovechando tanto sistemas mecanizados como aplicaciones basadas en Automatización Robótica de Procesos (RPA, por sus siglas en inglés) y servicios en la nube para detectar en tiempo real cuellos de botella, errores, oportunidades de mejora y correcciones. En parques industriales, campus universitarios, hospitales, centros comerciales, edificios o sitios de alta concentración de personas (estadios o gimnasios con eventos deportivos o conciertos) se posibilitan las comunicaciones y uso de servicios de datos móviles. A nivel de la ciudad se desarrollan servicios automatizados en transporte público, monitoreo de servicios de electricidad y agua potable, y autos inteligentes o autónomos. Las firmas tecnológicas podrán testear sus diseños para clientes que piden soluciones en 5G y los fabricantes de componentes electrónicos en zonas francas podrán traer más operaciones para manufactura de dispositivos para esta tecnología. En todos los casos se podrá incrementar la eficiencia, la disponibilidad de información en tiempo real, la competitividad y los negocios. Elizabeth Arroyave, vicepresidenta de la Cámara de Tecnología de Información y Comunicación (Camtic) y coordinadora del Capítulo de IoT 5G de esa misma organización, explicó que en la industria global diferentes fabricantes avanzan en el desarrollo de soluciones que aprovechan 5G para todos los sectores. En el mercado ya se comercializan diferentes modelos de servicios con 5G, que requiere un diseño de red con una mezcla adecuada de frecuencias de nivel bajo, medio y alto del espectro radioeléctico. Costa Rica va tarde, sin embargo. En el mejor escenario, los servicios de 5G se desplegarían en el territorio nacional hasta en tres años, si se cumple la instrucción del presidente Rodrigo Chaves al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y al Ministerio de Ciencia, Investigación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) de disponer en seis meses de las frecuencias que el Instituto tiene en su poder y no usa en las bandas 2.600 MHz y 3.500 MHz para un concurso donde participen otros operadores. El resto del mundo no espera. El despliegue de servicios de 5G se aceleró en el último año. En la región hay 22 redes 5G y seguirán aumentando, desplazando a las de 4G a partir de 2023, según la organización 5G Américas. Andrés Santamaría, director general para América Latina de Aruba, una compañía de HP Enterprise, señaló que las mejoras de 5G (mayor ancho de banda, velocidad hasta 20 Gbps y menor latencia) se traducen en oportunidades de innovación y mejor experiencia para los usuarios. “No puede ser que el ICE se pare en la escoba”, alertó Juan Manuel Campos, director general de Ciber Regulación. “Se debe cumplir con el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y con la legislación que estipulan que el país tiene que garantizar las condiciones para la competencia y el avance tecnológico”. Tanto Camtic como la Cámara de Infocomunicación y Tecnología (Infocom) y el Colegio de Profesionales en Informática y Computación (CPIC) valoraron positivamente la orden de Chaves, aunque con reservas hasta no ver la instrucción. Marco Acuña, presidente ejecutivo del ICE, respondió el pasado 10 de mayo que Grupo ICE contribuirá en la implementación rápida y eficaz de 5G en Costa Rica. Para que exista un despliegue adecuado de la red 5G, en condiciones equilibradas y competitivas, se requieren frecuencias de bandas bajas, medias y altas. “Una condición indispensable para asegurar esta competencia efectiva en un futuro en 5G, es que las bandas de espectro estén equilibradas entre los operadores y que las frecuencias sean concesionadas siguiendo mecanismos transparentes”, dijo José Gutiérrez, director legal y de regulación de Cabletica-Movistar. Las frecuencias de bandas bajas (700 MHz) son ideales para zonas rurales, porque tienen una amplia cobertura y, aunque tienen menor robustez ya que no soportan alto tráfico, permiten la comunicación en zonas de poca población y en aplicaciones de smart farm. Costa Rica tiene frecuencias disponibles en este nivel a partir de la migración a la televisión digital. En el otro extremo están las frecuencias de bandas altas, ideales para zonas de alta concentración de usuarios y dispositivos (centros comerciales, universidades, parques industriales, edificios y estadios) por su “ultra alta capacidad”. Este tipo de desarrollos se combinan y complementan con conexiones de fibra óptica y wifi 6. A un operador le interesa contar con ambos tipos de frecuencias. Y también les interesa contar con frecuencias de bandas medias, recomendadas para zonas urbanas de alta densidad poblacional por la capacidad para el trasiego de grandes volúmenes de datos y para conectar mayor cantidad de dispositivos al mismo tiempo. En las bandas medias es donde se ubican las frecuencias que la industria insiste se necesitan, como las de 2.600 MHz y de 3.500 MHz, y que son claves por diferentes razones. Primero, porque —además de garantizar servicios en las zonas urbanas— los fabricantes de redes (Nokia, Ericsson o Huawei) y de dispositivos diseñan equipos en las frecuencias recomendadas por los organismos internacionales. Además disponer de frecuencias en estas bandas eleva el interés de los operadores y la puja por las frecuencias. El estudio de mercado de la Sutel para 5G ya advirtió que las firmas interesadas manifestaron que participarían si se disponen de las frecuencias en los niveles requeridos: bajo, medio y alto. Asimismo, que no consideraban la posibilidad de un esquema con un operador mayorista y el resto brindando servicios a partir de una única red. A las firmas no les resulta atractivo pasar a depender de un operador con una cultura monopolista arraigada ni de sus costos de interconexión.

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