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La Teja - 2021-10-14

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ACTA CON BUEN TROTE

Nuetro Tema

Karen Fernández karen.fernandez@lateja.cr

Desde que Gerardo Morales supo que la Municipalidad de Cartago estaba planeando la celebración de la llegada del Acta de Independencia no perdió tiempo y contactó al alcalde brumoso, Mario Redondo, para que lo tomara en cuenta. Don Gerardo, de 76 años, es un apasionado por los caballos y la historia, así que le pareció perfecto combinar ambos gustos para cumplir su sueño de recrear ese momento tan importante para Tiquicia. “Cuando llamé al alcalde le dije que era muy aficionado a los caballos, que tenía una yegua que podía servir y que tenía hasta la vestimenta que se usaba en aquellos tiempos”, contó el caballista. Redondo le tomó la palabra, por lo que don Gerardo logró su objetivo este miércoles durante las actividades de celebración de la llegada del Acta de Independencia a Cartago en 1821. Él llegó con la alegría y el entusiasmo de un niño a cumplir su papel sobre Rosalinda, una hermosa yegua de paso, de cinco años. En su mano derecha portaba un papel que simulaba aquel importante documento que había llegado de Guatemala con las buenas nuevas hace 200 años. No necesitó ninguna asesoría sobre qué debía hacer porque tenía muy claro el papel que le tocaba representar. Herencia familiar. “Estoy muy contento de haber podido contribuir en algo al festejo”, comentó este brumoso de cepa. Otra confesión que nos hizo don Gerardo es que él nació en una casa en la que solo se hablaba de caballos, ya que era parte de una familia que se dedicaba al negocio de la lechería, por lo que los caballos eran el medio de transporte en ese tiempo. La afición por los rucos la heredó de su abuelo materno, Ruperto Molina, experto caballista. Y él desde 1956 ha participado en el Tope Nacional. El recorrido de don Gerardo y Rosalinda fue muy breve, del Museo Municipal hacia la Plaza Mayor de Cartago, ubicada frente al costado este de las Ruinas, por lo que su representación fue rápida pero vistosa. Lunar con banderota. La fiesta cívica tuvo un lunar por un error de cálculo de los encargados de la colocación de la banderota en la Plaza Mayor, a las 10 a. m. El mástil mide 21.5 metros, altura insuficiente para evitar que la bandera tocara el sue- lo en los momentos en que mermaba el viento en la Vieja Metrópoli, ya que esta mide 9 metros de ancho por 15 metros de largo. Tres horas después de haber sido colocada, la tuvieron qu e bajar para aumentar la altura del mástil y tenerlo listo a más tardar para el 29 de octubre, otra fecha histórica, ya que ese día se firmó el Acta de Independencia. Esto es una falta grave a los símbolos nacionales según nos ha explicado el historiador Vladimir de la Cruz. “Se debe cuidar que la bandera no esté en contacto con lo que esté debajo de ella, suelo, basuras, agua, o lo que sea, tampoco se pueden usar como cortinas ni puede exhibirse plegada, debe tener una caída libre”, explicó de la Cruz. Otro que apuntala lo dicho por don Vladimir es Juan Carlos Bonilla, experto en protocolo, quien agregó que “muchas veces la arrastramos en el piso, en las casas y en negocios tenemos banderas rotas, sucias o en mal estado y eso va en detrimento del símbolo que representa a la patria, que nos da identidad”. Más polémica. La municipalidad brumosa promovió la actividad como la colocación de la bandera más grande de Tiquicia, debido al pique que se tiene desde hace más de un año con la muni de Coronado y la bandera del parque ecológico y de aventura de la empresa Rainforest Adventures, en Jacó. La bandera colocada en Cartago tiene un área de 135 metros cuadrados, 25 más que la coronadeña, que fue colocada en setiembre anterior, sin embargo, la de Jacó mide 19,1 metros de largo y 8,9 metros de ancho para una superficie total de 170 metros cuadrados, razón por la cual es la reina de las banderas. A raíz de lo anterior, los brumosos se defienden como gato patas arriba, al explicar que tiene la bandera más grande izada, ya que la del Pacífico central está fija sobre unos cables en medio del bosque. “Esta bandera es un homenaje a los miles de costarricenses que han luchado y luchan aún por hacer de nuestro país un país mejor. Además, Cartago como centro de la historia nacional tiene mucho que ofrecer y aprovechando todas las bondades de nuestro cantón es que estamos implementando un plan para reactivar la economía, aprovechando el Bicentenario para posicionar al cantón como un destino de turismo histórico y cultural”, enfatizó Mario Redondo, alcalde. * Colaboró Fernando Gutiérrez.

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